Al borrar tu cuenta se borran contigo, de inmediato y sin poder deshacerlo: tus comentarios, tus conversaciones y mensajes, tus notificaciones y la sesión de cualquier dispositivo donde hayas entrado.
Los avisos que hayas publicado a nombre de una parroquia, un decanato o una organización se quedan: son contenido de ellos, no datos personales tuyos. Igual que dice el aviso de privacidad, esto vale lo mismo si borras la cuenta tú mismo aquí o si nos escribes para pedirlo.
Inicia sesión para borrar tu cuenta desde aquí.
Si ya no puedes entrar —perdiste el acceso a tu correo, por ejemplo— escribe a difusion@idteologia.org pidiendo que borremos tu cuenta; contéstanos desde el correo con el que te registraste.
Toma menos de un minuto y casi no ocupa espacio.
Aparecerá el ícono del Directorio junto a tus demás apps. Se abre a pantalla completa y te puede avisar cuando haya avisos nuevos.